7 Errores Comunes al Comprar una Tabla de Snowboard y cómo evitarlos
Llega el invierno, las montañas se tiñen de blanco y la adrenalina comienza a subir. Has decidido que este es el año: vas a comprar tu propia tabla de snowboard.
No obstante, ingresar en una tienda (así sea física u online) y ver cientos de modelos, gráficos increíbles y términos técnicos como camber, rocker, pop o flex, puede ser abrumador. Varios riders acaban comprando la tabla equivocada guiados por el diseño o por una oferta tentadora, lo que acaba arruinando su experiencia en la nieve.
A fin de que no te pase a ti, hemos recopilado los errores más habituales al obtener una tabla de snowboard. ¡Toma nota!
1. Guiarte solo por el diseño (el fallo visual)
Lo aceptamos: hay tablas con gráficos que son genuinas maravillas artísticas. Pero obtener una tabla solo porque "es la mucho más bonita" es el paso inicial hacia el desastre.
- La solución: El diseño ha de ser lo último en tu lista de preferencias. Primero asegúrate de que las especificaciones técnicas se amoldan a tu peso, nivel y estilo. Una tabla hermosa que no puedes supervisar no te servirá de nada en la pista.
2. Elegir la talla basándote en tu altura (y no en tu peso)
Este es el mito mucho más extendido. "La tabla te debe llegar a la barbilla". Falso. Las tablas de snowboard no tienen idea cuánto mides, pero sí cuánto pesas. El peso es lo que determina de qué forma se flexionará la tabla y de qué manera responderá a tus movimientos.
- La solución: Solicitud siempre la tabla de pesos del fabricante. Si eres alto pero muy delgado, necesitarás una tabla algo más corta de lo frecuente; si eres bajo pero pesado, necesitarás una más extendida o recia.
3. Olvidar el ancho de la tabla (el check here inquietante toe drag)
Si tienes los pies enormes (un 44 EU / diez.5 US o más) y compras una tabla estándar, es muy probable que tus botas sobresalgan bastante. Esto provocará que, al inclinarte para girar, tus botas toquen la nieve (toe drag), haciéndote caer.
- La solución: Si tienes pies grandes, busca modelos "Wide" (Anchos). Estos milímetros plus de anchura evitarán que tus dedos o talones frenen tu progresión.
4. No tener en consideración tu nivel real
Varios principiantes comenten el error de obtener una tabla de "experto" suponiendo que de esta forma les durará más años. Las tablas de gama alta tienden a ser muy recias y exigentes; si no tienes la técnica necesaria, la tabla te dominará a ti y te cansarás el doble.
- La solución: Sé franco contigo mismo. Si estás comenzando, busca una tabla con un flex blando o medio y que sea permisiva. Te perdonará errores y vas a aprender considerablemente más veloz.
5. Ignorar el tipo de lote (¿Dónde vas a ripar?)
¿Quieres pasar el día en el park saltando? ¿Disfrutas bajar a toda velocidad por pistas pisadas? ¿O sueñas con el fuera de pista y la nieve polvo?
- La solución: Elige el perfil adecuado:
- All-Mountain: Para todo un poco (ideal si solo tendrás una tabla).
- Freestyle/Park: Tablas más cortas, blandas y frecuentemente simétricas (Twin Consejo).
- Freeride: Tablas direccionales, más recias, diseñadas para flotar en nieve virgen y dar seguridad a alta velocidad.
6. Desconocer el "Camber" de la tabla
El camber es la manera de la curvatura de la tabla en el momento en que la miras de lado. Comprar un Camber Clásico (agresivo y con mucho agarre) cuando lo que es necesario para ti es un Rocker o Camber Invertido (más juguetón y difícil de "clavar cantos") puede mudar completamente tu estilo de riding.
- La solución: Investiga los modelos de concretes. Si eres principiante, un perfil híbrido o flat suele ser la opción más equilibrada y fácil de manejar.
7. No invertir en unas buenas fijaciones y botas
En ocasiones gastamos todo el presupuesto en la tabla y adquirimos las botas mucho más económicas. Error grave. Las botas son el nexo de unión entre tu cuerpo y la tabla. Si son incómodas o no sostienen bien, tendrás que llevar a cabo fuerza de más y aparecerá el mal de pies.
- La solución: El "set" debe estar equilibrado. Cerciórate de que las fijaciones sean compatibles con el sistema de tu tabla (ojo con el sistema de canales de Burton) y que las botas sean tu prioridad número uno en comodidad.
Conclusión
Obtener tu equipo de snowboard es una inversión de futuro y de diversión. No te dejes llevar por las prisas ni por las tendencias. Examina tu peso, tu nivel y el uso que le darás.
Si tienes inquietudes, ¡pregunta siempre a profesionales! En las tiendas preparadas van a estar encantados de ayudarte a conseguir tu "media naranja" para la nieve.
¿Y tú? ¿Has cometido alguno de estos errores en el pasado? ¡Cuéntanos tu experiencia en los comentarios y compartamos consejos para la comunidad!
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